El placer de lo natural, el arte de la fabricación artesanal de queso de cabra.
Elaborado artesanalmente con leche cruda de cabra de rebaños saneados y partos controlados. Maduración superior a 2 meses, de pasta prensada. Formato cilíndrico de un kilo aproximadamente. Corteza rugosa y un tanto enmohecida por penicilium roqueforte de color gris-azulada. Corte blanco y uniforme. Textura flexible, ligeramente húmeda. Aromas lácticos con claros toques a caprino, en boca buena cohesión. Soluble, con sensación global completa, muy equilibrado e intenso de amplios retrogustos. Ligeramente picante.