La historia de la Chivita comienza en 1982 cuando Jesús, ingeniero técnico industrial y Josefina, trabajadora social, un día deciden buscar un caserio de fin de semana para aliviar el estrés de la ciudad.
Durante la incansable búsqueda de paraisos, llegan a una profunda reflexión. Evalúan pros y contras, hasta que deciden poder disfrutar de la belleza y la tranquilidad del campo en un pequeño pueblo Asturiano llamado Buelles. Dando un giro radical a sus vidas y planteandose nuevas alternativas.
Al principio arrancan con 50 cabritas traidas de Granada de la raza Murciano-granadina y empiezan a dar forma a un producto elaborado artesanalmente. Siendo pioneros en la elaboración de queso de cabra con leche cruda en Asturias, y la cría de cabras en todo el norte de España. Fue un momento importante en sus vidas que recordarán siempre con especial cariño, aunque algunas veces les costara superar las dificultades. Después vendría el reconocimiento a una labor bien hecha.
Jesús siempre fue una persona comprometida, lo que le llevó en 1988 a ser el primer presidente de la Asociación de Queseros de Asturias.
Cinco años más tarde se crea la Asociación de Queseros del Estado Español para defender los intereses comunes a nivel nacional. El carisma y la ilusión de Jesús le lleva, otra vez y de forma simultánea, a ser el primer presidente de esta Asociación, cargo que desempeñó hasta el año 2002 que solicita de forma irrevocable el relevo. Ese mismo año le fue otorgado el galardón Quesero Mayor de Asturias.
33 años elaborando sus quesos de forma artesanal, con todo el mimo y cuidado, con las medidas higienico sanitarias necesarias. Sin aditivos, ni conservantes. Permitiendo el enmohecido natural sobre la superficie de los quesos, se consigue una textura, sabor y aspecto únicos.
Toda una delicatessen de cabra en su boca, de gustos complejos y sofisticados al paladar. El placer de lo natural, el arte de la fabricación artesanal de queso de cabra. Una explosión de sabor que evoca tiempos pasados.