Buelles

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Buelles

Se trata del primer pueblo que encontramos en el concejo viniendo por la carretera N-621 desde Unquera. Cuenta con edificios interesantes como el conjunto palacial de Guerra, la casa de Florencio Milera, o la iglesia de San Andrés Apóstol, que está muy reformada. Existen en Buelles numerosas fuentes, prácticamente en todos sus barrios hay una. Existe es este pueblo un barrio llamado El Mercadillo, situado en un antiguo cruce de caminos, en el que como su propio nombre indica, se celebraba un mercado de productos elaborados y cosechados en la zona, entre los que destaca un queso artesano hecho con leche de cabra. A este Mercadillo acudían personas de todos los pueblos limítrofes. Por último recordar que en esta localidad existen dos espacios naturales protegidos: el Monumento Natural de la Sauceda de Buelles, y el río Cares-Deva, Lugar de Importancia Comunitaria.

Cuenta con edificios interesantes como el conjunto palacial de Guerra (barroco), la casona de Mier o La Coteruca (renacentista), la casa de Florencio Milera (arquitectura indiana), o la iglesia de San Andrés Apóstol de estilo barroco pero muy reformada. Existen en Buelles numerosas fuentes, prácticamente en todos sus barrios hay una.En Buelles se encuentra el Monumento Natural de la sauceda, un frondoso bosque de ribera con sauces, alisos y robles.

Monumento Natural de la Sauceda

Es una de las vegas fluviales más bellas de Asturias. Declarada Monumento Natural, la sauceda de Buelles es una jungla cercana, un lugar que permite el paso en su interior a través de un camino ribereño pero que exige el máximo respeto medioambiental.Entorno singular que está reconocido por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias como Monumento Natural. Se trata de un bosque que bordea las dos márgenes del río Cares-Deva, entre las localidades de El Mazo, Narganes y Buelles. Está formado por sauces, la mayoría blancos (salix alba), también hay otros sauces arbustivos y algunos alisos además de robles y otras especies. Probablemente sea la formación de sauces de gran porte de mayor extensión de la cornisa cantábrica.

El sauce es un árbol amante del agua, que crece siempre junto a ríos y arroyos. Estos bosques suelen situarse cerca de los cauces fluviales pero en zonas en las que las inundaciones son suaves. Su valor faunístico es también elevado, pues además de las especies piscícolas que habitan el río, estos bosques suelen ser refugio y zona de cría de especies interesantes como, los aviones zapadores (cuando llegan de África), la nutria (especie protegida), el mirlo acuático o el martín pescador.Además, están presentes otras especies tan interesantes y bioindicadoras de la calidad de las aguas como son el salmón atlántico (Salmo salar) y el desmán (Galemys pyrenaicus).

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El clima y la situación geográfica son las claves principales que marcan la vegetación de una zona.

El clima de Peñamellera Baja, y el clima asturiano en general, es de naturaleza oceánica con inviernos suaves y veranos poco calurosos, con lluvias y alta presencia de nieblas. Por su cercanía al mar las estaciones del año son suaves, sin contrastes fuertes entre ellas. Pero Peñamellera Baja también cuenta con territorio en zona de montaña donde el clima se recrudece, los fríos son más intensos y aparece con frecuencia la nieve. Dentro de estas zonas de montaña encontramos en el concejo las dos caras diferentes que ofrece su vegetación. Una de ellas, la que mira al Norte, la más fresca, alberga bosques de hayas, robles, avellanos…; en la otra, la que mira al Sur, se hayan árboles típicos de la vegetación de montaña mediterránea-ibérica como la encina, el alcornoque, el madroño o el aladierno, entre otros.

La naturaleza geológica, con dominio de la roca caliza, contribuye al desarrollo de una gran variedad de especies vegetales. Los afloramientos silíceos que aparecen entre las calizas permiten el desarrollo, además, de especies vegetales atlánticas como los tojos y los brezos.

También se debe hacer mención a la presencia de pinos y eucaliptos en la zona, aunque éstos no son bosques de origen natural si no que han sido introducidos por el hombre.

En nuestro concejo predominan los bosques planifolios caducifolios de frondosas, en los que dominan el roble y el haya; pero, además también encontramos, frecuentemente, bosques planifolios perennifolios de encina en convivencia con el quejigo.

Encontramos en Peñamellera Baja distintas comunidades vegetales:

  • El robledal de roble carbayo, muy común en las zonas bajas (zona basal de vegetación arbórea, 0-800 m. de altitud). Éste forma comunidad junto con otros árboles como arces, tejos, serbales, fresnos y alisos; arbustos como avellanos, cornejos y aligustres; herbáceas como prímulas y anémonas; y especies trepadoras como hiedras y madreselvas.
  • El bosque de fresnos y avellanos, típico de las zonas bajas (0-500 m.de altitud). Forman comunidad junto a otros árboles como arces, olmos de montaña y robles de Carballo. El sotobosque está formado por un amplio cortejo de helechos. Ésta es una formación boscosa que alterna con pastizales de siega, cultivos y plantaciones de pinos y eucaliptos.
  • Las alisedas o bosques ribereños son formaciones típicas de la zona basal de vegetación arbórea (0-800 m de altitud). El estrato arbóreo está dominado por el aliso y por varias especies de sauces.
    En contacto con las alisedas se cultivan las alamedas o choperas con fines de explotación forestal. El uso que se le da a su madera es, principalmente, para la fabricación de pasta de papel, palets y cajas de fruta. Muchas de estas especies, como el chopo, álamo blanco y álamo temblón, pueden llegar a naturalizarse y convivir entonces con alisos y sauces.
  • El hayedo es una formación típica del paisaje de montaña. Es una especie de sombra que se suele situar casi siempre en las laderas al Norte o de umbría de nuestros montes. El sotobosque es casi nulo porque sus tupidas copas impiden en gran medida la entrada de luz. Puede aparecer algún tejo, fresno, tilo, avellano, serbal y acebo, motivado por accidentes topográficos o edafológicos que rompen esta continuidad. Es el haya, en nuestra zona, quien representa el límite superior de la vegetación arbórea.
  • Los encinares son bosques comunes en Peñamellera Baja. Se sitúan en las laderas orientadas al Sur o zonas cálidas resguardadas del frío. Junto a ésta se pueden encontrar otras especies típicas mediterráneas como laureles y aladiernos.
  • Los árboles frutales están presentes en el concejo de Peñamellera Baja en huertos y praderías, plantados por el hombre en su mayor parte, pero también se pueden encontrar en las sebes o setos silvestres, situados como límites naturales entre las fincas. Entre otros, son los siguientes, nogales, cerezos, castaños, manzanos, endrinos, perales, ciruelos, naranjos, limoneros, higueras, etc.
    En Peñamellera Baja existen tres formaciones boscosas destacables:
  • La Sauceda de Buelles es una masa boscosa situada en la ribera del río Cares-Deva, en las inmediaciones del pueblo de Buelles, Narganes y El Mazo. La especie dominante es el sauce blanco (salix alba), aunque también se pueden encontrar especies típicas del bosque de ribera, como alisos, fresnos, álamos, avellanos, etc. La Sauceda de Buelles está catalogada como Monumento Natural por el Principado de Asturias.
  • El Bosque del Argayu es la mayor masa boscosa de Peñamellera Baja. Se trata de un bosque mixto de robles, arces, fresnos, castaños… Constituye también un gran refugio de fauna salvaje, donde no es difícil, si se camina en silencio y con sigilo, ver corzos, pájaros carpinteros, azores y otras especies, cuya observación siempre es un deleite para la vista. Puede accederse a él desde la localidad de Cimiano, bajando a la ermita de Espioña y siguiendo por el camino de los Juliancos, o desde Merodio, ascendiendo por una pista hormigonada hasta el área recreativa del Argayu, donde puede observarse desde la altura. Resalta en la zona por su extensión y la belleza del enclave en que se encuentra.
  • El robledal de San Esteban de Cuñaba, localizado sobre este pueblo, es otra de las formaciones boscosas notables de este concejo. En las cotas más altas los robles van dejando paso a las hayas, que acaban por dominar el conjunto vegetal. Las hayas son árboles adaptados a grandes pendientes, poca tierra y frío, por eso crecen aquí, en las zonas sombreadas y más altas del concejo. Desde el pueblo parten muchos caminos que se internan en él.

 

El resto del concejo está salpicado de manchas más o menos grandes de robledales, encinares, castañeos… y algunas plantaciones de pinos y eucaliptos.

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